Durante siete décadas, Hocol ha contribuido a transformar un recurso estratégico de la Nación en oportunidades para Colombia. Desde sus orígenes, la compañía ha entendido que los hidrocarburos del subsuelo son un bien público que pertenece a todos los colombianos y que su aprovechamiento debe traducirse en valor económico, social y ambiental para el país.
Esa convicción dio origen al propósito de Compartir la vida de Colombia, que hoy evoluciona hacia un nuevo concepto: Energía que transforma a Colombia, una expresión que refleja cómo la energía impulsa el desarrollo de las personas, fortalece las instituciones, protege la biodiversidad y crea oportunidades para las generaciones presentes y futuras.
Esta visión ha convertido a Hocol en una empresa ciudadana. Más allá de producir petróleo y gas, ha buscado generar confianza, fortalecer el tejido social y construir relaciones transparentes y de largo plazo con las comunidades, el Estado y sus demás grupos de interés. Su compromiso no se limita al cumplimiento de las obligaciones legales: también promueve el respeto por la vida digna, la diversidad y los derechos humanos, la protección de la riqueza natural, la generación de conocimiento y tecnología, el diálogo permanente, el cumplimiento de los acuerdos y el fortalecimiento de la institucionalidad como base del desarrollo sostenible.
En el avance hacia el cumplimiento de estas metas, en 2020 completamos la adquisición de una importante participación del Contrato de Asociación Guajira y su operación, que ha posicionado a la empresa como un actor principal en la producción y suministro de gas en el país.